Hoy, 14 de Julio, día de la Toma de la Bastilla.Día nacional de Francia... este es mi humilde ademán, mi más sentido homenaje y agradecimiento a los Galos por todo lo que han brindando a nuestra (in)cultura (des)humana.
De todo corazón, le doy las gracias a:
Asterix y Obelix, a Tin tin y su perro Miloú, al pan Baguette, los quesos con gusanos, el queso Gruyere y el champagne. Agradezco por traer esos ricos petit-bouches y sus inolvidables omelette du fromage. No puedo dejar de lado al narigón Descartes y su cogito, a papi Sartre y a un grande como Henri Bergson. Al siempre polémico y calvo Michel Foucault. A Cezanne, a Rodin, al loco de Freud, a Luis Pasteur y al par de tórtolos Pierre y Marie Curie por descubir el radio y luego morir por exceso de radiación en el cuerpo. Al carismático Marcel Marceau, a Edith Piaf, Charles Aznavour y a las filmaciones de Jacques Cousteau egplorando los fondos maginos (pronúnciese fuertemente la g). A Nicolas Sarkozy y su exquisita señora, Carla Bruni. A la catedral de Notre Dame y su jorobado escondido en el campanario. Al Euro túnel, los trenes TGV, y al avión airbus A380, ese jumbo que parece un cachalote volando con helio.
Gracias, de mi parte y de Lance Armstrong, al tour de France, a Roland Garros y los partidos de Fernando González. Gracias a Zidane y su cabezazo digno de ser considerado un fatality de Mortal Kombat. A Thierry Henry, Makelele, Thuram, Cissé, Diarrá, Flamini y Trezeguet, el amigo de Marcelo Salas. Gracias Florent Malouda y al "Puma" Anelka por su particular festejo en los goles. A Robert Pires, Giuly y al siempre grandioso Michel Platini. Gracias a Deschamps, al eterno Lizarazu, el murallón del arco Barthes, a Emmanuel Petit y en lineas generales, a todos los petits (me incluyo) y los jugadores de raza negra que tan compasivamente el país francés ha traído a sus tierras en un productivo plan de integración socio-étnico. Para generalizar más, gracias a esa generación dorada de Francia 1998 que ganó la copa del mundo propinándole una goleada histórica a Brasil por 3 a 0.
Gracias a los franceses, por hacernos ardua la tarea escolar buscando información del hombre de Cro-Magnon, información de los Francos, Carlomagno y el Imperio Carolingio. El antiguo y nuevo régimen, la Revolución Francesa, su vilipendiada Igualdad, Libertad y Fraternidad. A Delacroix y su repetido cuadro "La libertad guiando al pueblo". A Napoleón y el viaje a Egipto para luego perder en Waterloo. A su participación en la guerra Franco-Prusiana, la Primera Guerra Mundial, el desembarco en Normandie y la Segunda Guerra Mundial (y todos los Medalla de Honor, películas y series de Steven Spielberg). Al gobierno títere de Vichy, y a Jacques Chirac reanudando en 1996 las pruebas nucleares en Mururoa y el consiguiente producto de estas pruebas, Godzilla (mitad francés, mitad japonés, Gojira!).
Como olvidar el cine francés: los hermanos Lumiere, el viaje a la luna de Méliès, a Luc Besson y el Quinto Elemento, a la tiernucha, latosa y hasta patetica Amelie y a grandes rasgos ese montón infinito de películas "artísticas". A Jean Reno y sus ya calcadas películas como policía francés encubierto, o como ellos lo llaman, "Inspector" (no se aburrirá de hacer siempre lo mismo).
Por último, pero no menos importante, no puede quedar de lado el estereotipo de francés, con ese toque artístico verdadero, con el sempiterno cigarrillo en la boca, el abrigo negro o beige, la mirada perdida en el horizonte, con la torre Eiffel de fondo, junto a su chica con tacos altos, media tímida, media atrevida, bailarina de ballet o artísta plástica. Jamás dejaremos bajo el colchón ese idioma que es el francés, que posee la peculiar característica de plasmar las palabras con más encanto y hermosura que cualquier otro idioma. No es lo mismo decir "Yo te amo París" o "I love you Paris" que "Paris, Je T'aime"... con ese "aime" profundo, como diciendo Chandelle.
Gracias Francia por todo lo que nos has dado, y por lo que nos darás en el futuro, por tu "Le Coq" y el metro de Santiago.
Se los desea un seguidor de la cultura inglesa y alemana.
Allez la France!
De todo corazón, le doy las gracias a:
Asterix y Obelix, a Tin tin y su perro Miloú, al pan Baguette, los quesos con gusanos, el queso Gruyere y el champagne. Agradezco por traer esos ricos petit-bouches y sus inolvidables omelette du fromage. No puedo dejar de lado al narigón Descartes y su cogito, a papi Sartre y a un grande como Henri Bergson. Al siempre polémico y calvo Michel Foucault. A Cezanne, a Rodin, al loco de Freud, a Luis Pasteur y al par de tórtolos Pierre y Marie Curie por descubir el radio y luego morir por exceso de radiación en el cuerpo. Al carismático Marcel Marceau, a Edith Piaf, Charles Aznavour y a las filmaciones de Jacques Cousteau egplorando los fondos maginos (pronúnciese fuertemente la g). A Nicolas Sarkozy y su exquisita señora, Carla Bruni. A la catedral de Notre Dame y su jorobado escondido en el campanario. Al Euro túnel, los trenes TGV, y al avión airbus A380, ese jumbo que parece un cachalote volando con helio.
Gracias, de mi parte y de Lance Armstrong, al tour de France, a Roland Garros y los partidos de Fernando González. Gracias a Zidane y su cabezazo digno de ser considerado un fatality de Mortal Kombat. A Thierry Henry, Makelele, Thuram, Cissé, Diarrá, Flamini y Trezeguet, el amigo de Marcelo Salas. Gracias Florent Malouda y al "Puma" Anelka por su particular festejo en los goles. A Robert Pires, Giuly y al siempre grandioso Michel Platini. Gracias a Deschamps, al eterno Lizarazu, el murallón del arco Barthes, a Emmanuel Petit y en lineas generales, a todos los petits (me incluyo) y los jugadores de raza negra que tan compasivamente el país francés ha traído a sus tierras en un productivo plan de integración socio-étnico. Para generalizar más, gracias a esa generación dorada de Francia 1998 que ganó la copa del mundo propinándole una goleada histórica a Brasil por 3 a 0.
Gracias a los franceses, por hacernos ardua la tarea escolar buscando información del hombre de Cro-Magnon, información de los Francos, Carlomagno y el Imperio Carolingio. El antiguo y nuevo régimen, la Revolución Francesa, su vilipendiada Igualdad, Libertad y Fraternidad. A Delacroix y su repetido cuadro "La libertad guiando al pueblo". A Napoleón y el viaje a Egipto para luego perder en Waterloo. A su participación en la guerra Franco-Prusiana, la Primera Guerra Mundial, el desembarco en Normandie y la Segunda Guerra Mundial (y todos los Medalla de Honor, películas y series de Steven Spielberg). Al gobierno títere de Vichy, y a Jacques Chirac reanudando en 1996 las pruebas nucleares en Mururoa y el consiguiente producto de estas pruebas, Godzilla (mitad francés, mitad japonés, Gojira!).
Como olvidar el cine francés: los hermanos Lumiere, el viaje a la luna de Méliès, a Luc Besson y el Quinto Elemento, a la tiernucha, latosa y hasta patetica Amelie y a grandes rasgos ese montón infinito de películas "artísticas". A Jean Reno y sus ya calcadas películas como policía francés encubierto, o como ellos lo llaman, "Inspector" (no se aburrirá de hacer siempre lo mismo).
Por último, pero no menos importante, no puede quedar de lado el estereotipo de francés, con ese toque artístico verdadero, con el sempiterno cigarrillo en la boca, el abrigo negro o beige, la mirada perdida en el horizonte, con la torre Eiffel de fondo, junto a su chica con tacos altos, media tímida, media atrevida, bailarina de ballet o artísta plástica. Jamás dejaremos bajo el colchón ese idioma que es el francés, que posee la peculiar característica de plasmar las palabras con más encanto y hermosura que cualquier otro idioma. No es lo mismo decir "Yo te amo París" o "I love you Paris" que "Paris, Je T'aime"... con ese "aime" profundo, como diciendo Chandelle.
Gracias Francia por todo lo que nos has dado, y por lo que nos darás en el futuro, por tu "Le Coq" y el metro de Santiago.
Se los desea un seguidor de la cultura inglesa y alemana.
Allez la France!

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